Preciosa excursión al Llac de
Gerber, desde el aparcamiento de La Peulla. Sendero sin pérdida, que
pasa por dos laguitos absolutamente espectaculares.
| Inicio de la ruta |
Primero llegas a la Estanyola de Gerber, pequeño y bonito. Siguiendo por el valle llegas a otro estanque, también precioso, pero sin nombre. De aquí, en una subida final al Estany de Gerber. Merece la pena.
Entras en zona periférica del Parque Nacional.
Al inicio del itinerario y en
varios puntos, ya indica que los perros tienen que ir atados. Esto es
porque hay fauna protegida, que la mayoría de las veces, nosotros no
detectamos, pero que los amigos peludos sí. Muchas
veces esta fauna está al lado del camino (nidos de pájaros, reptiles,
pequeños micromamíferos, insectos…) y el paso de la gente no les afecta
mucho, pero la presencia, cercanía o directamente depredación de los
perros, sí que les afecta y mucho.
Durante el itinerario, se lo
expliqué a varios propietarios de perros que los llevaban sueltos. Unos
lo entendieron, indicando que no lo sabían y que ahora lo entendían y
ataron el perro que hizo una excursión junto a ellos,
y otros, pues no hicieron nada y como si oyen llover. Que su perro es
lo más importante.
Como sociedad, hemos de decidir si
queremos un paisaje, fauna y flora como el que tenemos y disfrutamos,
entonces hay que poner reglas y respetarlas, o que cada uno haga lo que
quiera y si se casca todo, pues lo tendremos
que asumir y listo.
| Estanyola de Gerber, el primer lago |
| Disfrutando de la fauna |
| Y la flora |
| Y de los paisajes |
| Y de la compañía |
En todo caso, una excursión preciosa en compañía inmejorable.
La frase:
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