Después de algunas dudas de donde ir, por el calor, por la previsión de tiempo, por la dificultad, decidimos ir a la primera opción pensada. Buena decisión.
| Final de vía. Vistas brutales |
El coche se deja en un apartado de la carretera que sube desde Ansó, pasado el km 12. Se ve perfectamente el espolón encima nuestro.
Para la aproximación hay que cruzar
el río y ascender por el barranco de Espelunga, cerca del mismo, un poco
por nuestra derecha (margen izquierdo), buscando hitos. Luego por el
fondo del barranco seco, con alguna trepadita
muy fácil hasta que cruza un camino con hitos. Vamos a nuestra
izquierda por la senda marcada con hitos hasta una pequeña curva (unos 5
minutos) que sale una senda poco marcada a la derecha (marcada con flecha roja) que nos deja a pie de pared.
Hay que buscar un parabolt a unos 5 metros.
La vía es buena. Con largos muy buenos y otros con roca a controlar, hay que escalar "para dentro". Dificultades concentradas en varios largos. En el penúltimo, muro de continuidad.
Cuando llegamos a un primer barranco, empezamos a descender con alguna destrepada. Parece ser que si continuas por arriba, hay un rápel más adelante de 40 metros que baja al mismo punto que llegamos nosotros, el fondo del barranco. En todo caso, no bajamos mal. Después descender por el barranco y vas encontrando rápeles montados, de bolts o alguno de spits. Nosotros hicimos 6 rápeles, todos de menos de 30 m. hasta que llegas al punto donde nos desviamos en la aproximación. Desde aquí, sin rápeles, bajamos por el mismo itinerario de subida hasta el coche.
| L2, disfrutón |
No hay comentarios:
Publicar un comentario